Exhortación
Confesión
Absolución
Padrenuestro
Salmos
1ª Lección
Cántico 1
2ª Lección
Cántico 2
Credo
Oraciones
Colectas
Bendición

Oración Vespertina

Fecha: 13 de abril de 2026

Lunes de la Primera Semana después de Pascua

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 69

1 Sálvame, oh Dios, porque las aguas han entrado hasta mi alma.
2 Estoy hundido en cieno profundo, donde no puedo hacer pie; he entrado en lo profundo de las aguas, y la corriente me ha anegado.
3 Me he consumido de llamar; mi garganta se ha enronquecido; han desfallecido mis ojos esperando a mi Dios.
4 Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; se han fortalecido los que me destruyen, mis enemigos fraudulentos Entonces tuve que devolver lo que no robé.
5 Dios, tú conoces mi insensatez, y mis delitos no te son ocultos.
6 No sean avergonzados por causa mía los que esperan en ti, oh Señor, Jehová de los ejércitos; no sean confundidos por causa mía los que te buscan, oh Dios de Israel.
7 Porque por causa de ti he sufrido afrenta; confusión ha cubierto mi rostro.
8 Extraño he sido para mis hermanos y extranjero para los hijos de mi madre.
9 Porque el celo de tu casa me consumió y los vituperios de los que te vituperaban cayeron sobre mí.
10 Y lloré afligiendo con ayuno mi alma y esto me ha sido por afrenta.
11 Puse además saco por mi vestido y vine a serles por proverbio.
12 Hablaban contra mí los que se sentaban a la puerta, y fui la canción de los bebedores de cerveza.
13 Pero yo elevaba mi oración a ti, oh Jehová, en el tiempo de tu buena voluntad; oh Dios, por la abundancia de tu misericordia, por la verdad de tu salvación, respóndeme.
14 Sácame del lodo y no sea yo sumergido; sea yo libertado de los que me aborrecen, y de lo profundo de las aguas.
15 No me anegue la corriente de las aguas, ni me trague lo profundo, ni el pozo cierre sobre mí su boca.
16 Respóndeme, Jehová, porque benigna es tu misericordia; mírame conforme a la multitud de tus piedades.
17 Y no escondas tu rostro de tu siervo, porque estoy angustiado; apresúrate, respóndeme.
18 Acércate a mi alma, redímela; líbrame por causa de mis enemigos.
19 Tú conoces mi afrenta, y mi confusión, y mi oprobio; delante de ti están todos mis enemigos.
20 La afrenta ha quebrantado mi corazón y estoy acongojado; y esperé quien se compadeciera de mí, y no lo hubo; y consoladores, y ninguno hallé.
21 Me dieron además hiel por comida y en mi sed me dieron a beber vinagre.
22 Sea su mesa delante de ellos por lazo, y lo que es para bien, por tropiezo.
23 Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, y haz temblar siempre sus lomos.
24 Derrama sobre ellos tu ira y el furor de tu enojo los alcance.
25 Sea su habitación asolada; en sus tiendas no haya morador.
26 Porque persiguieron al que tú heriste y cuentan del dolor de los que tú llagaste.
27 Pon iniquidad sobre su iniquidad, y no entren en tu justicia.
28 Sean raídos del libro de los vivientes y no sean escritos con los justos.
29 Pero yo estoy afligido y dolorido; tu salvación, oh Dios, me ponga en alto.
30 Alabaré yo el nombre de Dios con cántico, lo ensalzaré con alabanza.
31 Y agradará esto a Jehová más que sacrificio de buey o becerro que tiene cuernos y pezuñas.
32 Lo verán los humildes y se gozarán Buscad a Dios y vivirá vuestro corazón,
33 porque Jehová oye a los menesterosos y no menosprecia a sus prisioneros.
34 Alábenlo los cielos y la tierra, los mares y todo lo que se mueve en ellos,
35 porque Dios salvará a Sion y reedificará las ciudades de Judá; y habitarán allí y la poseerán.
36 Y la descendencia de sus siervos la heredará y los que aman su nombre habitarán en ella.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 70

1 Oh Dios, acude a librarme; apresúrate, oh Jehová, a socorrerme.
2 Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida; sean vueltos atrás y avergonzados los que desean mi mal.
3 Sean vueltos atrás, en pago de su afrenta, los que dicen: ¡Ah! ¡Ah!
4 Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan, y digan siempre los que aman tu salvación: Engrandecido sea Dios.
5 Pero yo estoy afligido y menesteroso; apresúrate a mí, oh Dios Mi ayuda y mi libertador eres tú; oh Jehová, no te detengas.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

1 Samuel 30

1 Y aconteció que cuando David y sus hombres llegaron a Siclag al tercer día, los de Amalec habían invadido el Neguev y Siclag, y habían asolado Siclag, y la habían quemado en el fuego.
2 Y se habían llevado cautivas a las mujeres y a todos los que estaban allí; desde el menor hasta el mayor, a nadie habían matado, sino que se los llevaron y se fueron por su camino.
3 Fue, pues, David con sus hombres a la ciudad, y he aquí que estaba quemada en el fuego, y sus mujeres y sus hijos y sus hijas habían sido llevados cautivos.
4 Entonces David y la gente que estaba con él alzaron su voz y lloraron hasta que les faltaron las fuerzas para llorar.
5 Las dos mujeres de David, Ahinoam, la jezreelita, y Abigail, la que fue mujer de Nabal del Carmelo, también habían sido llevadas cautivas.
6 Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; pero David se fortaleció en Jehová su Dios.
7 Y dijo David al sacerdote Abiatar, hijo de Ahimelec: Yo te ruego que me acerques el efod Y Abiatar acercó el efod a David.
8 Y David consultó a Jehová diciendo: ¿Perseguiré a esta banda? ¿La podré alcanzar? Y él le dijo: Persíguela, porque de cierto la alcanzarás y sin falta librarás a los cautivos.
9 Partió, pues, David, él y los seiscientos hombres que con él estaban, y llegaron hasta el torrente de Besor, donde se quedaron algunos.
10 Y David los persiguió con cuatrocientos hombres, porque se quedaron atrás doscientos, que estaban tan cansados que no pudieron pasar el torrente de Besor.
11 Y hallaron en el campo a un hombre egipcio, y lo trajeron a David, y le dieron pan que comer y le dieron a beber agua;
12 le dieron también un pedazo de pan de higos secos y dos racimos de pasas Después que comió, volvió en él su espíritu, porque no había comido pan ni bebido agua en tres días y tres noches.
13 Y le dijo David: ¿De quién eres tú? ¿Y de dónde eres? Y respondió el joven egipcio: Yo soy siervo de un amalecita, y mi amo me dejó hoy hace tres días porque yo estaba enfermo.
14 Nosotros invadimos el Neguev de los cereteos, y el de Judá, y el Neguev de Caleb; y quemamos Siclag en el fuego.
15 Y le dijo David: ¿Me llevarás tú a esa banda? Y él dijo: Júrame por Dios que no me matarás ni me entregarás en las manos de mi amo, y te llevaré a esa banda.
16 Lo llevó, pues; y he aquí que estaban desparramados sobre la faz de toda aquella tierra, comiendo y bebiendo y haciendo fiesta por todo aquel gran botín que habían tomado de la tierra de los filisteos y de la tierra de Judá.
17 Y los hirió David desde el amanecer hasta la tarde del día siguiente; y ninguno de ellos escapó, sino cuatrocientos jóvenes que montaron en camellos y huyeron.
18 Y libró David todo lo que los amalecitas habían tomado, y también libró David a sus dos mujeres.
19 Y no les faltó cosa alguna, ni pequeña ni grande, así de hijos como de hijas, del botín y de todas las cosas que les habían tomado; todo lo recobró David.
20 Tomó también David todas las ovejas y las vacas; y trayéndolo todo delante, decían: Este es el botín de David.
21 Y llegó David a los doscientos hombres que habían quedado cansados y no habían podido seguir a David, a los cuales habían hecho quedar en el torrente de Besor; y ellos salieron a recibir a David y al pueblo que con él estaba Y cuando David llegó a la gente, los saludó con paz.
22 Entonces todos los hombres malos y perversos de entre los que habían ido con David respondieron y dijeron: Puesto que no fueron con nosotros, no les daremos del botín que hemos recuperado, sino a cada uno su mujer y sus hijos; que los tomen y se vayan.
23 Y David dijo: No hagáis eso, hermanos míos, con lo que nos ha dado Jehová; pues él nos ha guardado y ha entregado en nuestras manos la banda que vino contra nosotros.
24 ¿Y quién os escuchará en este caso? Porque igual parte ha de ser la del que desciende a la batalla que la del que queda con el bagaje; que repartan por igual.
25 Y sucedió que desde aquel día en adelante fue esto puesto por ley y ordenanza en Israel, hasta hoy.
26 Y cuando David llegó a Siclag, envió del botín a los ancianos de Judá, sus amigos, diciendo: He aquí una bendición para vosotros del botín de los enemigos de Jehová.
27 Y lo envió a los de Bet-el, y a los de Ramot del Neguev, y a los de Jatir,
28 y a los de Aroer, y a los de Sifmot, y a los de Estemoa,
29 y a los de Racal, y a los de las ciudades de Jerameel, y a los de las ciudades del ceneo,
30 y a los de Horma, y a los de Corasán, y a los de Atac,
31 y a los de Hebrón, y a todos los lugares donde David había estado con sus hombres.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

Santiago 2

1 Hermanos míos, no tengáis la fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo con acepción de personas.
2 Porque si en vuestra congregación entrare un hombre con anillo de oro y con vestido espléndido, y también entrare un pobre con vestido andrajoso,
3 y os fijareis en el que trae el vestido espléndido, y le dijereis: Siéntate tú aquí en buen lugar; y dijereis al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí debajo de mi estrado;
4 ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos y venís a ser jueces con malos pensamientos?
5 Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para ser ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que lo aman?
6 Mas vosotros habéis afrentado al pobre ¿No os oprimen los ricos y os arrastran ellos a los tribunales?
7 ¿No blasfeman ellos el buen nombre que es invocado sobre vosotros?
8 Si en verdad cumplís vosotros la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis;
9 mas si hacéis acepción de personas, cometéis pecado y sois redargüidos por la ley como transgresores.
10 Porque cualquiera que guarda toda la ley, pero ofende en un punto se hace culpable de todos.
11 Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley.
12 Así hablad y así haced, como los que han de ser juzgados por la ley de la libertad.
13 Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hace misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.
14 Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarlo?
15 Y si un hermano o una hermana estuvieren desnudos y tuvieren necesidad del mantenimiento de cada día,
16 y alguno de vosotros les dijere: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les diereis las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovechará?
17 Así también la fe, si no tiene obras, está muerta en sí misma.
18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe y yo tengo obras Muéstrame tu fe sin tus obras y yo te mostraré mi fe por mis obras.
19 Tú crees que Dios es uno; bien haces También los demonios creen, y tiemblan.
20 ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras está muerta?
21 ¿No fue justificado por las obras Abraham, nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?
22 ¿ves que la fe actuó juntamente con sus obras y que la fe fue perfeccionada por las obras?
23 Y fue cumplida la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios y le fue imputado a justicia, y fue llamado amigo de Dios.
24 Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras y no solamente por la fe.
25 Asimismo también Rahab, la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino?
26 Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Padre todopoderoso, que has dado a tu Hijo único para morir por nuestros pecados y resucitar para nuestra justificación: Concédenos apartar de tal manera la levadura de malicia y maldad, que siempre te sirvamos en pureza de vida y verdad, por los méritos de tu Hijo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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