Exhortación
Confesión
Absolución
Padrenuestro
Salmos
1ª Lección
Cántico 1
2ª Lección
Cántico 2
Credo
Oraciones
Colectas
Bendición

Oración Vespertina

Fecha: 10 de junio de 2026

Miércoles de la Segunda Semana después de la Trinidad

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 53

1 Dijo el necio en su corazón: No hay Dios Se corrompieron e hicieron abominable maldad; no hay quien haga lo bueno.
2 Dios miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido que buscara a Dios.
3 Cada uno se había vuelto atrás; todos a una se habían corrompido; no hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno.
4 ¿No tienen conocimiento los que hacen iniquidad, que devoran a mi pueblo como si comieran pan y a Dios no invocan?
5 Allí se sobresaltaron de espanto donde no había espanto, porque Dios ha esparcido los huesos del que acampó contra ti; los avergonzaste, porque Dios los desechó.
6 ¡Quién diera desde Sion la salvación de Israel! Cuando haga volver Dios la cautividad de su pueblo, se gozará Jacob y se alegrará Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 54

1 Oh Dios, sálvame por tu nombre y con tu poder defiéndeme.
2 Oh Dios, oye mi oración, escucha las razones de mi boca;
3 porque extraños se han levantado contra mí y violentos buscan mi alma; no han puesto a Dios delante de sí Selah.
4 He aquí, Dios es el que me ayuda; el Señor está con los que sostienen mi vida.
5 Él devolverá el mal a mis enemigos; córtalos por tu verdad.
6 Voluntariamente sacrificaré a ti; alabaré tu nombre, oh Jehová, porque es bueno.
7 Porque él me ha librado de toda angustia, y en mis enemigos vieron mis ojos la venganza.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 55

1 Escucha, oh Dios, mi oración y no te escondas de mi súplica.
2 Atiéndeme y respóndeme; clamo en mi queja y bramo,
3 a causa de la voz del enemigo, por la opresión del impío, porque echaron sobre mí iniquidad y con furor me han sido contrarios.
4 Mi corazón está dolorido dentro de mí, y terrores de muerte han caído sobre mí.
5 Temor y temblor vinieron sobre mí, y terror me ha cubierto.
6 Y dije: ¡Quién me diera alas como de paloma! Volaría y hallaría reposo.
7 Ciertamente huiría muy lejos; moraría en el desierto Selah.
8 Me apresuraría a escapar del viento tempestuoso, de la tempestad.
9 Destruye, oh Señor, divide la lengua de ellos, porque he visto violencia y rencilla en la ciudad.
10 Día y noche la rodean sobre sus muros, e iniquidad y trabajo hay en medio de ella.
11 Maldades hay en medio de ella, y el fraude y el engaño no se apartan de sus plazas.
12 Porque no me afrentó un enemigo, lo cual habría soportado, ni se engrandeció contra mí el que me aborrecía, porque me hubiera ocultado de él;
13 sino tú, un hombre igual a mí, mi guía y mi íntimo,
14 que juntos comunicábamos dulcemente los secretos, y en la casa de Dios andábamos con la muchedumbre.
15 Sea la muerte sobre ellos, desciendan vivos al infierno, porque maldades hay en sus moradas, en medio de ellos.
16 En cuanto a mí, a Dios clamaré, y Jehová me salvará.
17 A la tarde y a la mañana y al mediodía oraré y clamaré, y él oirá mi voz.
18 Él ha redimido en paz mi alma de la guerra contra mí, pues muchos estaban contra mí.
19 Dios oirá y los afligirá, el que permanece desde la antigüedad Selah Por cuanto no cambian ni temen a Dios.
20 Aquel hombre extendió sus manos contra los que estaban en paz con él; violó su pacto.
21 Las palabras de su boca son más blandas que la mantequilla, pero guerra hay en su corazón; sus palabras son más suaves que el aceite, mas ellas son espadas desnudas.
22 Echa sobre Jehová tu carga y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.
23 Mas tú, oh Dios, los harás descender al pozo de la sepultura; los hombres sanguinarios y engañadores no llegarán a la mitad de sus días; pero yo confiaré en ti.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Job 15

1 Y respondió Elifaz, el temanita, y dijo:
2 ¿Responderá el sabio vana sabiduría y llenará su vientre de viento del este?
3 ¿Disputará con palabras inútiles y con razones sin provecho?
4 Tú también disipas el temor y menoscabas la oración delante de Dios.
5 Porque tu boca ha declarado tu iniquidad, pues has escogido el hablar de los astutos.
6 Tu boca te condenará, y no yo; y tus labios testificarán contra ti.
7 ¿Naciste tú primero que Adán? ¿O fuiste formado antes que los collados?
8 ¿Oíste tú el secreto de Dios, y retienes para ti solo la sabiduría?
9 ¿Qué sabes tú que no sepamos nosotros? ¿entiendes que no se halle en nosotros?
10 Entre nosotros también hay cabezas canas, también hay anciano, mayor en días que tu padre.
11 ¿En tan poco tienes las consolaciones de Dios? ¿Tienes acaso alguna cosa oculta contigo?
12 ¿Por qué te arrebata tu corazón y por qué guiñan tus ojos,
13 para que contra Dios vuelvas tu espíritu y saques tales palabras de tu boca?
14 ¿Qué es el hombre para que sea limpio y para que sea justo el nacido de mujer?
15 He aquí que en sus santos no confía, ni los cielos son limpios delante de sus ojos;
16 ¿cuánto menos el hombre abominable y vil, que bebe la iniquidad como agua?
17 Yo te mostraré, escúchame, y te contaré lo que he visto.
18 (lo que los sabios nos contaron, y no lo encubrieron de sus padres;
19 a quienes únicamente fue dada la tierra, y no pasó extraño por en medio de ellos):
20 Todos los días del impío, él es atormentado de dolor, y el número de sus años está escondido para el violento.
21 Estruendos espantosos hay en sus oídos; en la paz, el asolador vendrá sobre él.
22 Él no cree que ha de volver de las tinieblas, y está destinado a la espada.
23 Anda vagando por pan, diciendo: ¿Dónde está? Sabe que le está preparado día de tinieblas, a la mano.
24 Tribulación y angustia lo espantarán, y se esforzarán contra él como un rey dispuesto para la batalla.
25 Por cuanto él extendió su mano contra Dios y se portó con arrogancia contra el Todopoderoso,
26 él lo acometerá en la cerviz, en lo grueso de la barrera de sus escudos.
27 Porque su gordura cubrió su rostro, e hizo pliegues sobre los lomos,
28 y habitó en las ciudades asoladas, en las casas inhabitadas que están a punto de convertirse en ruinas.
29 No se enriquecerá, ni sus bienes perdurarán, ni extenderá por la tierra su hermosura.
30 No se escapará de las tinieblas, la llama secará sus renuevos y con el aliento de su boca perecerá.
31 No confíe el extraviado en la vanidad, porque la vanidad será su recompensa.
32 Él será consumado antes de su tiempo y sus renuevos no reverdecerán.
33 Él perderá su agraz como la vid y derramará su flor como el olivo.
34 Porque la congregación de los hipócritas será asolada, y fuego consumirá las tiendas de soborno.
35 Concibieron dolor y dieron a luz iniquidad, y sus entrañas traman engaño.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

2 Corintios 8

1 Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que ha sido dada a las iglesias de Macedonia;
2 que en gran prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad.
3 Porque conforme a sus fuerzas, yo testifico, y aun más allá de sus fuerzas han dado voluntariamente,
4 pidiéndonos con muchos ruegos que aceptáramos la dádiva y la participación en el servicio para los santos.
5 Y no como lo esperábamos, sino que a sí mismos se dieron primeramente al Señor, y a nosotros por la voluntad de Dios.
6 De manera que exhortamos a Tito que, tal como comenzó antes, asimismo acabe también esta obra de gracia entre vosotros.
7 Por tanto, como en todo abundáis, en fe, y en palabra, y en conocimiento, y en toda solicitud, y en vuestro amor para con nosotros, que también abundéis en esta gracia.
8 No hablo como quien manda, sino para poner a prueba, por la diligencia de otros, también la sinceridad de vuestro amor.
9 Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por causa de vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fuerais enriquecidos.
10 Y en esto doy mi consejo, porque esto os conviene a vosotros, que comenzasteis antes, no sólo a hacerlo, sino aun a quererlo, desde el año pasado.
11 Ahora, pues, llevad también a cabo el hacerlo, para que como hubo solicitud en el querer, así también la haya en el cumplir conforme a lo que tenéis.
12 Porque si primero hay solicitud, será acepta por lo que uno tiene, no por lo que no tiene.
13 Porque no digo esto para que haya para otros desahogo y para vosotros estrechez,
14 sino para que en este tiempo, con igualdad, vuestra abundancia supla la falta de ellos, para que también la abundancia de ellos supla vuestra estrechez, para que haya igualdad,
15 como está escrito: El que recogió mucho no tuvo de más, y el que poco, no tuvo de menos.
16 Pero gracias a Dios que puso la misma solicitud por vosotros en el corazón de Tito,
17 pues a la verdad recibió la exhortación; mas estando también muy solícito, voluntariamente partió hacia vosotros.
18 Y enviamos juntamente con él al hermano cuya alabanza en el evangelio se oye por todas las iglesias;
19 y no sólo esto, sino que también fue designado por las iglesias como nuestro compañero de viaje para llevar esta dádiva, que es administrada por nosotros para gloria del mismo Señor y para demostrar vuestra solicitud;
20 evitando esto, que alguien nos vitupere en esta abundancia que ministramos,
21 procurando lo honesto, no sólo delante del Señor, sino también delante de los hombres.
22 Enviamos también con ellos a nuestro hermano, a quien hemos hallado diligente muchas veces en muchas cosas, pero ahora mucho más diligente por la mucha confianza que tiene en vosotros.
23 En cuanto a Tito, es mi compañero y colaborador para con vosotros; y en cuanto a nuestros hermanos, son mensajeros de las iglesias y gloria de Cristo.
24 Mostrad, pues, para con ellos y ante las iglesias la prueba de vuestro amor y de nuestro gloriarnos acerca de vosotros.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Oh Dios, fortaleza de todos los que ponen su confianza en ti: Acepta misericordiosamente nuestras oraciones, y dado que por la debilidad de nuestra naturaleza mortal no podemos hacer ninguna cosa buena sin ti, concédenos la ayuda de tu gracia, para que guardando tus mandamientos te agrademos, tanto en voluntad como en obra, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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