Exhortación
Confesión
Absolución
Padrenuestro
Salmos
1ª Lección
Cántico 1
2ª Lección
Cántico 2
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Colectas
Bendición

Oración Vespertina

Fecha: 7 de junio de 2026

Primer Domingo después de la Trinidad

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 37

1 No te enojes a causa de los malignos ni tengas envidia de los que hacen iniquidad,
2 porque como hierba serán pronto cortados y como hierba verde se secarán.
3 Confía en Jehová y haz el bien; morarás en la tierra y te apacentarás de la verdad.
4 Pon asimismo tu delicia en Jehová, y él te dará las peticiones de tu corazón.
5 Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él, y él hará.
6 Y exhibirá tu justicia como la luz y tu derecho como el mediodía.
7 Calla ante Jehová y espera en él; no te enojes con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades.
8 Deja la ira y abandona el enojo; no te enojes en manera alguna para hacer lo malo.
9 Porque los malignos serán cortados, mas los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.
10 Pues de aquí a poco no existirá el malo; y contemplarás su lugar, y no estará.
11 Pero los mansos heredarán la tierra y se recrearán con abundancia de paz.
12 Maquina el impío contra el justo y cruje contra él sus dientes.
13 El Señor se reirá de él, porque ve que viene su día.
14 Los impíos desenvainaron espada y tensaron su arco, para derribar al pobre y al menesteroso, para matar a los de recto proceder.
15 La espada de ellos entrará en su mismo corazón y sus arcos serán quebrados.
16 Mejor es lo poco del justo que las riquezas de muchos pecadores,
17 porque los brazos de los impíos serán quebrados, mas el que sostiene a los justos es Jehová.
18 Conoce Jehová los días de los íntegros, y la heredad de ellos será para siempre.
19 No serán avergonzados en el tiempo malo, y en los días de hambre serán saciados.
20 Pero los impíos perecerán, y los enemigos de Jehová, como la grasa de los carneros, serán consumidos, se disiparán como humo.
21 El impío toma prestado y no paga, mas el justo tiene misericordia y da.
22 Porque los benditos de él heredarán la tierra, y los malditos de él serán cortados.
23 Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino.
24 Cuando cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano.
25 Joven fui y he envejecido, y no he visto justo desamparado ni su descendencia que mendigue pan.
26 En todo tiempo tiene misericordia y presta; y su descendencia es para bendición.
27 Apártate del mal y haz el bien, y tendrás morada para siempre.
28 Porque Jehová ama el juicio y no desampara a sus santos; para siempre serán guardados, mas la descendencia de los impíos será cortada.
29 Los justos heredarán la tierra y habitarán para siempre sobre ella.
30 La boca del justo hablará sabiduría, y su lengua proferirá juicio.
31 La ley de su Dios está en su corazón; por tanto, sus pasos no vacilarán.
32 Acecha el impío al justo y procura matarlo.
33 Jehová no lo dejará en sus manos ni lo condenará cuando lo juzgaren.
34 Espera en Jehová y guarda su camino, y él te ensalzará para heredar la tierra; cuando sean cortados los pecadores, lo verás.
35 Vi yo al impío con gran poder y que se extendía como un laurel verde.
36 Pero él pasó, y he aquí ya no estaba; y lo busqué, y no fue hallado.
37 Considera al íntegro y mira al justo, porque la posteridad de tal hombre es paz.
38 Mas los transgresores fueron todos a una destruidos; la posteridad de los impíos fue cortada.
39 Pero la salvación de los justos es de Jehová, y él es su fortaleza en el tiempo de angustia.
40 Y Jehová los ayudará y los librará; los libertará de los impíos y los salvará, por cuanto en él confiaron.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Josué 23

1 Y aconteció, muchos días después que Jehová dio reposo a Israel de todos sus enemigos de alrededor, que Josué, siendo viejo y entrado en años,
2 llamó a todo Israel, a sus ancianos, y a sus cabezas, y a sus jueces, y a sus oficiales, y les dijo: Yo ya soy viejo, entrado en años;
3 y vosotros habéis visto todo lo que Jehová vuestro Dios ha hecho con todas estas naciones en vuestra presencia, porque Jehová vuestro Dios ha peleado por vosotros.
4 Mirad, os he repartido por suerte estas naciones que quedan en herencia para vuestras tribus, desde el Jordán, y todas las naciones que he destruido hasta el mar Grande, hacia donde se pone el sol.
5 Y Jehová vuestro Dios las echará de vuestra presencia y las desposeerá de delante de vosotros; y vosotros poseeréis sus tierras, como Jehová vuestro Dios os ha dicho.
6 Esforzaos, pues, mucho en guardar y en hacer todo lo que está escrito en el libro de la ley de Moisés, sin apartaros de ello ni a la derecha ni a la izquierda,
7 para que no os juntéis con estas naciones que han quedado con vosotros, y no hagáis mención ni juréis por el nombre de sus dioses, ni los sirváis, ni os inclinéis a ellos;
8 sino que a Jehová vuestro Dios os allegaréis, como habéis hecho hasta hoy.
9 Pues Jehová ha desposeído delante de vosotros a naciones grandes y fuertes, y en cuanto a vosotros, hasta hoy nadie ha podido mantenerse en pie delante de vosotros.
10 Un varón de vosotros perseguirá a mil, porque Jehová vuestro Dios pelea por vosotros, como él os dijo.
11 Guardad, pues, mucho vuestras almas, para que améis a Jehová vuestro Dios.
12 Porque si os apartareis de alguna manera y os uniereis a lo que resta de estas naciones que han quedado con vosotros, y si concertareis con ellas matrimonios, y os uniereis a ellas y ellas a vosotros,
13 sabed ciertamente que Jehová vuestro Dios no continuará desposeyendo a estas naciones de delante de vosotros, sino que os serán por lazo, y por tropiezo, y por azote en vuestros costados, y por espinas en vuestros ojos, hasta que perezcáis de sobre esta buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado.
14 Y he aquí que yo estoy para irme hoy por el camino de toda la tierra; reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma que no ha faltado una palabra de todas las buenas palabras que Jehová vuestro Dios había dicho de vosotros; todas os han venido, no ha faltado ni una de ellas.
15 Pero sucederá que como ha venido sobre vosotros toda palabra buena que Jehová vuestro Dios os había dicho, así también traerá Jehová sobre vosotros toda palabra mala, hasta destruiros de sobre la buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado,
16 cuando traspaséis el pacto de Jehová vuestro Dios, que él os ha mandado, yendo y sirviendo a dioses ajenos, e inclinándoos a ellos Entonces el furor de Jehová se encenderá contra vosotros, y pereceréis pronto de esta buena tierra que él os ha dado.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

2 Corintios 5

1 Porque sabemos que si la casa terrestre de nuestro tabernáculo se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha por manos, eterna, en los cielos.
2 Y por esto también gemimos, deseando ser sobrevestidos de aquella nuestra habitación celestial,
3 y cuando seamos vestidos, no seremos hallados desnudos.
4 Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos estando cargados; porque no quisiéramos ser desnudados, sino sobrevestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.
5 Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien también nos ha dado las arras del Espíritu.
6 Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor.
7 (porque por fe andamos, no por vista).
8 Pero confiamos, y más bien quisiéramos estar ausentes del cuerpo y presentes al Señor.
9 Por tanto, procuramos también, o presentes o ausentes, serle agradables;
10 porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que haya hecho estando en su cuerpo, sea bueno o sea malo.
11 Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres; mas a Dios somos manifiestos, y espero que también en vuestras conciencias seamos manifiestos.
12 No nos recomendamos, pues, otra vez a vosotros, sino que os damos ocasión de gloriaros por nosotros, para que tengáis con qué responder a los que se glorían en las apariencias y no en el corazón.
13 Porque si estamos locos, es para Dios; y si estamos cuerdos, es para vosotros.
14 Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto, que si uno murió por todos, luego todos murieron;
15 y por todos murió, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.
16 De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ahora ya no lo conocemos así.
17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, todas son hechas nuevas.
18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Jesucristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación.
19 Porque ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no imputándole sus pecados, y puso en nosotros la palabra de la reconciliación.
20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogara por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
21 Porque al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuéramos hechos justicia de Dios en él.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Oh Dios, fortaleza de todos los que ponen su confianza en ti: Acepta misericordiosamente nuestras oraciones, y dado que por la debilidad de nuestra naturaleza mortal no podemos hacer ninguna cosa buena sin ti, concédenos la ayuda de tu gracia, para que guardando tus mandamientos te agrademos, tanto en voluntad como en obra, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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